6

4 señales que indican que tienes amigos tóxicos

amigas toxicas

No siempre tenemos la gran fortuna de encontrarnos en la calle personas con corazones gigantes y dispuestos a ayudarnos en lo que sea que podamos necesitar. Quizá tengamos nosotros que convertirnos en ese tipo de gente a ver si de esta manera empezamos a toparnos con más personas así. Si crees que te hace falta cambiar un poco, aprende cómo ser mejor persona.

La razón por la que se han ido poco a poco extinguiendo estas personas tan benevolentes es por la gran rapidez con la que ha crecido la población de seres egoístas. Esos quienes no solo se preocupan por sí mismos, sino que además no les importa hacerle daño a otros en su afán de satisfacer sus propios intereses.

El ser humano, desde la infancia tiene la inclinación a hacer el bien, a ser colaborador y solidario con sus pares. Esto es algo lógico, porque también venimos programados como seres sociales y ¿Cómo podría un ser social ser admitido sin que exista la cooperación?

De hecho, las relaciones humanas forman parte de los activos más valiosos que podamos tener. Estas nos ayudan a desarrollarnos mejor y a conseguir mejores cosas. El problema viene cuando todas las relaciones las vemos como una especie de negocio en lugar de establecer vínculos genuinos con las personas, siempre porque existe tipo de interés de por medio.

Esto es extremadamente común por lo que hay que andarnos con cautela ante las personas nuevas que conocemos e incluso ante las que ya forman parte de nuestros amigos. No quiero decir que no confíes en nadie, más bien que estés atento a las señales que indican que puedes estar siendo víctima de otras personas que quizá estén valiéndose de tu amistad para aprovecharse inescrupulosamente. Algunas de esas señales son:

Se volvió tu “amigo” rápidamente

Estas personas buscan relacionarse contigo por todos los medios y su amistad no evoluciona como una sincera, en cambio, ocurre más rápido de lo normal. Esta persona de repente conoce tus gustos y se apega a ellos como si no tuviera su propia personalidad, al principio pueden parecer incluso aduladores. No les creas y trátales con cuidado.

Te pide favores constantemente

Los amigos están para apoyarse, de eso no cabe ninguna duda, sin embargo ¿Tienes un amigo que solo te llama para pedirte favores? Ese que no te da buenas noticias, sino que solo te contacta para pedirte ayuda en algún aspecto… y además si no puedes resolver lo que te pedía, se enoja contigo.

Este tipo de personas solo siguen haciendo eso cuando tú se los permites. Elige bien a las personas a quienes dejas que se acerquen a ti, para que después no tengas que sufrir por traiciones.

Solo está en tus buenos momentos

Los amigos tóxicos son los primeros en aparecer en una fiesta, en un ascenso en el trabajo u ocasiones especiales felices y aunque parecen alegrarse por ti o contigo, en realidad están esperando obtener algo de ti. Si ese no fuera el caso también los verías en tus momentos menos favorables como enfermedades o problemas económicos.

Por si fuera poco, tú no los ves a ellos en sus buenos momentos, ya que cuando están bien no se acuerdan de que existes. Piénsalo, eres su bote salvavidas. No hay necesidad de abrirlo a menos que estén en una emergencia.

Se hace la víctima

Este es una de las características de las personas que buscan sacar ventaja de ti. Buscan dejarte claro por todos los medios que están mal -por las razones que sean- y quieren que estés para ellos para consejos, para apoyo moral, financiero, lo que sea.

El asunto es que seguramente cuando pretendas llamar a alguno de ellos para que te escuchen o estén ahí para ti, normalmente no tienen tiempo o te quieren hacer pensar que sus problemas siempre son y serán mucho mayores que los tuyos.

No siempre es fácil identificar a estas personas ya que a veces son excelentes en el arte de la falsedad, pero si tienes amigos que cumplen con una o varias de las afirmaciones descritas anteriormente, empieza a prestar atención porque quizá puede ser una persona tóxica o interesada..

Si esto te pasó y te das cuenta de que te estaban utilizando, no quiere decir que vayas a colocar muros alrededor de ti para que más nadie pueda entrar a hacerte daño. Lo mejor que puedes hacer es seguir estos pasos de Gananci para hacer amigos de verdad y aprender de esa experiencia.

Si te gusta lo que lees en mi blog ¡SUSCRÍBETE!

Llévate gratis la "Guía Anti-conflictos" + el "Test: descubre tu personalidad".

Tendrás acceso a toda la información del blog.

100% libre de spam. Prometido.

Jose

Autor del blog EstoyDeAcuerdo.net. Ambientólogo en paro, emprendedor y blogger. Mi meta es ganarme la vida trabajando en lo que me gusta.

6 comentarios

  1. Wow, me recuerda a una amiga que tuve hace tiempo que era tal cual como dices Jóse, verás la conocí en la universidad y cuando terminamos al tiempo, me buscó ella a mí, se hacía la víctima desde el principio, la metí en mi grupo de amigos y amigas, siempre se hacía la víctima, hablaba mal de otras personas cuando ella no les había dedicado tiempo y encima quería quedar bien delante del grupo jodiendo en este caso a mí por debajo, …. El caso es que me separo de mis amigos (ahí me di cuenta de quienes eran mis amigos de verdad) y el karma se la ha devuelto (tanta falsedad no es buena), ahora tiene un cáncer de piel. Ahora por lo que sé está sola, no tiene nadie, porque mi grupo de amigos se dió cuenta del tipo de persona que era y no sé mucho más de su vida, aunque en el fondo da pena.
    Saludos Jóse y Feliz Navidad. Disfruta de estas vacaciones y descansa.
    Sigue escribiendo cuando puedas que viene muy bien.

    • Por lo que comentas es el típico caso en el que alguien te utiliza para conseguir un fin y luego te abandona, tratando de dejarte a ti como el malo. Huye de esa gente.

      Feliz Navidad a ti también Ambrosio.

  2. A mi se acercó un supuesto amigo que me hizo participe de una depresión muy fuerte que había pasado a causa de una ruptura sentimental, de la necesidad que tenía de recuperar su vida, que tenía mucho miedo a sentirse rechazado de nuevo… creando así, un vínculo inmediato y una relación super intensa que me ha costado la salud. Le abrí las puertas de mi vida, lo incluí en mi grupo de amigos y le invité a todos nuestros planes. Hablábamos todos los días, las conversaciones siempre giraban en torno a él, me contaba sus inseguridades, sobre todo con su físico y yo intentaba hacerle ver todo lo bueno que había en él para que recuperase la confianza en si mismo. Él me agradecía de manera desmesurada todo lo que estaba haciendo por él, me decía que era lo mejor que le había pasado en mucho tiempo y que se sentía muy afortunado de haberme encontrado, que era la persona que más le ayudaba, que más le comprendía y que siempre podría contar con él.
    Al principio por cualquier tontería me pedía perdón y me decía que tenía mucho miedo a perderme, que mi amistad era muy importante para él y que no podía soportar hacer algo que pudiera romper nuestra amistad, me pedía que no le dejase. Tambíen se preocupaba de cualquier cosa que pudiera pasarme, siempre estaba pendiente de mi, hasta que tuve un problema serio y desapareció.
    De reclamarme diariamente empezó a comportarse de manera más distante, su carácter empezó a cambiar, no contaba conmigo, un día me llamaba eufórico para hacer algún plan y cuando llegaba el momento me decía que no le apetecía hacer nada…..cuando quedábamos me iba a casa con la sensación de que no se lo pasaba bien y no disfrutaba de nada de lo que le proponía.
    Yo seguí a su lado, escuchándole, apoyándole cuando tenía crisis pero me decía que no sabía ayudarle y me hacía sentir culpable. Me decía que la gente siempre le decepcionaba, que él era muy bueno, que dependía mucho de la gente y éso le daba miedo. Mis amigos no veían con buenos ojos esta relación, me decían que me estaba manipulando y separando de ellos.
    Justificaba sus cambios de humor hasta que empezaron a afectarme. Pasó de ser la persona más cariñosa del mundo a comportarse de manera desagradable. Un día le expuse que no me encontraba bien, que todo había cambiado y que nuestra amistad ya no era lo que era.
    Me respondió con ira, con gritos, me dijo que era una decepción, que nunca se hubiese imaginado que yo le diera un golpe tan bajo y que no era una persona sincera. Me dijo que iba de víctima y me amenazó con no volver a verle nunca más. Me hizo sentirme un ser despreciable, y llorando le pedí perdón.
    Seguimos en contacto un tiempo pero las cosas ya no fueron como antes, nunca me pidió perdón por las formas y yo me dí cuenta de que algo no funcionaba en mi y decidí distanciarme de forma radical y sin dar explicaciones. Con ayuda psicológica estoy recuperándome de un trastorno emocional ocasionado por esta relación tóxica. Me he saltado muchos capítulos por no extenderme demasiado pero ha sido un año muy duro. Me he sentido manipulado, utilizado, he perdido mi libertad y mi identidad.
    Gracias por escucharme.

    • Tu historia es muy interesante y, a la vez, más común de lo que piensas.

      Por lo que comentas, tu “amigo” es, ante todo, un egoísta que solo piensa en sí mismo, y que te utiliza a ti para solucionar sus problemas. También te utiliza para animarte cuando se siente mal o cuando necesita algo (siempre el beneficiado acaba siendo él).
      Seguro que tú eres una persona buena y sumisa, también un poco dependiente de su aprobación, que no fuiste capaz de enfrentarte a él y plantarle cara cuando empezaste a ver que había algunas cosas en su comportamiento que no te cuadraban; a lo mejor se ponía furioso cuando no se salía con la suya o no se hacía lo que él quería, y te culpaba a ti de que no sabías animarle ¡ni que tú fueras su bufón particular! Si se encuentra de bajón, es problema de él, o de un tercero, me da igual, pero en ningún caso es culpa tuya, ya que tú solo querías que se animase.

      Por supuesto, al principio, este tipo de gente tan tóxica, muestra una cara que es totalmente distinta a su personalidad real. Al principio, tal y como tú mismo comentas, te reclamaba, te decía que eras muy buen amigo y muy importante para él, y que no le abandonases nunca. Así lo que conseguía, consciente o inconscientemente, era hacerte a ti sentirte importante para él y tenerte más atado para poder manipularte cuando mostrase su verdadera cara, y que para cuando llegase ese momento en el que sacara a relucir su verdadero ser, tú ya no pudieses escapar.

      Diste con un manipulador profesional en toda regla.

      ¡Pura basura!

      Me alegro de que hayas podido librarte de él, aunque veo que te ha costado pagar un precio muy alto.

      Espero que todo te vaya bien y muchas gracias por compartir tu historia.

      Para cualquier otra consulta no dudes en escribir de nuevo.

      Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *