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¿Cómo detectar a los idiotas? 9 rasgos de las personas tóxicas

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niña seria

 

Últimamente se ha puesto muy de moda decir que alguien es una “persona tóxica”.

Es un término que se suele usar para casi todo. En cuanto vemos un rasgo negativo en alguien, ya está: es tóxico.

Que es envidioso; es tóxico. Que es egoísta; es tóxico. Que come con la boca abierta…es tóxico también.

Se abusa un poco de la palabra. Está bien quedar de modernos y utilizar palabras de moda para referirse a los demás.

Pero, como siempre, hay que relativizar.

 

¿Desde cuándo llamamos a los idiotas “gente tóxica”?

Yo diría que en gran medida el responsable de extender este término fue el psicólogo y escritor argentino Bernardo Stamateas con su libro “Gente tóxica“. La primera edición del libro es de 2011, aunque fue a partir de finales de 2012 cuando se popularizó, al menos en España.

Este libro acabó convirtiéndose en un best seller, y tras él, siguieron una extensísima lista de libros de “cosas tóxicas”:

Debe tener más de 10 libros. Imagino que quiso aprovechar el tirón de su primer best seller. Un tipo listo Bernardo.

En el libro se hace un listado de diferentes rasgos concretos de las personas tóxicas. Está bastante bien para hacerte una idea general de cada uno de ellos. Pero eso sí, con leer solamente uno de sus libros es suficiente, los demás son prácticamente iguales y no aportan mucho más.

 

Aprende a detectar idiotas

Haz memoria. Recuerda alguna ocasión en la que has salido con tus amigos al cine, a algún bar, a cenar o donde sea, y habéis pasado la noche hablando de vuestras cosas, y riéndoos. Cuando vuelves a tu casa llegas con una sonrisa, y con la sensación de “qué bien lo he pasado”, “¡qué buena noche!”. Aunque no hayáis hecho gran cosa, simplemente pasar tiempo juntos.

Sucede todo lo contrario cuando estás con personas tóxicas, que lo que hacen es producirnos sensaciones negativas. Es difícil tratar con ellos, se enfadan con facilidad, no encajan bien las críticas, son inestables, irritables… Y cuando llegamos a casa después de estar con ellos llegamos con mal humor.

Incluso sin que haya pasado nada especialmente grave. Pero solo por el hecho de compartir tiempo con ellos… llegamos a casa “de bajón”.

Son gente que nos “chupa la energía” (de hecho otro término usado para referirse a este tipo de personas es el de vampiros emocionales).

Siempre ponen pegas a todo, se quejan, ponen trabas a la hora de crear, a la hora de hacer planes, no aportan soluciones, critican sin fundamento y lo único que hacen es menospreciar lo que aportan otros.

niña rabiosa con caniche

“¡El próximo día no salgo!”

 

Y si conozco a alguien nuevo ¿Cómo sé si es tóxico?

En los casos anteriores, las personas tóxicas ya formaban parte de tuvida.

Pero ¿qué pasa con la gente nueva que conocemos? ¿Cómo averiguar cuanto antes si son tóxicos o no?

Claro, al principio no es fácil saberlo, porque de primeras todo el mundo muestra su mejor cara, para caer bien.

También porque al principio no hay motivos para tener conflictos, pero cuando surgen discordias es cuando de verdad se ve de qué pie cojea cada uno.

En este caso yo siempre recomiendo “curarse en salud”. No dar excesiva confianza a una persona que no se la haya ganado.

No tiene nada que ver con ser frío y distante, ni mucho menos. El trato con los demás debe ser siempre educado y correcto. Simplemente hablo de no abrirte totalmente a alguien demasiado pronto.

Aunque es imprescindible hablar de ti mismo con una nueva persona y dejarte conocer para ganar la confianza necesaria para que exista una amistad, hay que hacerlo con cabeza.

Sobre todo, si ves que la otra persona hace cosas “raras”, estate atento, presta a tención a cómo se comporta el otro para tratar de predecir qué tipo de persona es. Por ejemplo:

  • Si conoces a alguien que ya de primeras “pone a parir” a otros amigos en común, esa es una señal de alerta.
  • Si  ves a esa persona discutiendo como una “fiera” con otras personas, aunque no sepas el motivo, es una señal de alerta.
  • Si habla muy mal de otras personas que antes fueron sus amigas, es una señal de alerta.

Quizá esta forma de actuar esté justificada, pero de primeras, tú no lo sabes, por lo que deberás esperar a conocer a la otra persona un poco más antes de “abrirte” a ella.

Ten en cuenta que solo el tiempo puede hacer amistades duraderas. Ten paciencia.

 

9 rasgos de las personas tóxicas

Hay muchas maneras de ser tóxico. Bernardo Stamateas, en su libro “Gente tóxica” enumera 13 tipos de personas tóxicas.

Yo solamente voy a nombrar los 9 rasgos más habituales y los que más problemas dan. Que, además, suelen ser bastante frecuentes.

  1. La envidia: júntate con personas que de verdad se alegran de tus éxitos.
  2. Descalificar: hay gente que, sin tener ni idea de nada, lo primero que hacen es menospreciar, “hablar mal”. Sin pararse a pensar, lo hacen por inercia. Como mecanismo de defensa ante lo desconocido. ¡Señal de alerta!
  3. La falsedad: dice el refrán “Si me engañas una vez es tu culpa; si me engañas dos veces, la culpa es mía”. Bueno, estoy en parte de acuerdo con el refrán. Pero aún así, mejor rodéate de gente que no intente mentirte cada dos por tres.
  4. La mediocridad: es un rasgo de la gente que se conforma. No son necesariamente personas conflictivas, sino que tienen esa visión conformista de la vida; y es respetable. Pero se vuelven tóxicos cuando tú tienes otras aspiraciones y te limitan a seguir con las cosas tal y como están , en lugar de animarte e inspirarte a conseguir lo que quieres.
  5. El chismorreo: hablar de todo el mundo suele generar muchos problemas. Si no te gustan los conflictos aléjate de los chismosos.
  6. Manipular: los manipuladores utilizan a las personas en su propio beneficio. Suelen ser sutiles y a veces cuesta bastante detectar que estás cayendo en sus redes. Hay que andarse con ojo.
  7. El orgullo: no hay nada que te limite más que ser orgulloso. Muchas veces no te permites disfrutar de las cosas que de verdad quieres hacer, solo por tu orgullo. No te rodees de personas orgullosas o empobrecerán tu vida.
  8. Las quejas: Las quejas son el peor vicio que se puede tener. No aportan absolutamente nada. No se soluciona nada quejándose. Nada. Son inútiles. Y rodearte de gente que se queja cuando tú eres proactivo es un lastre muy grande.
  9. Autoritarismo: Hay gente que no permite que nadie le lleve la contraria, todo se tiene que hacer como ellos dicen. No tienen ningún respeto por la opinión de los demás.

 

Cómo tratar con personas tóxicas

Alguna de estas personas tóxicas son nuestros amigos, o familia. Es bastante habitual tener a gente tóxica a nuestro alrededor.

Es posible incluso que detectemos estos rasgos en alguno de nuestros amigos, pero no por eso queremos que dejen de serlo.

  • Pero Jose, si son tóxicos, ¿cómo vamos a querer que sigan siendo nuestros amigos?

Porque también tienen cosas buenas, si no, nunca hubieran sido nuestros amigos.

De hecho todos tenemos algo tóxico para otras personas.

Como se dice en toxicología (yo que soy ambientólgo algo de esto he visto) “el veneno es la dosis”.

Para que no te acabe afectado la “toxicidad” de alguien que aprecias debes reducir la dosis a la que te sometes del rasgo que te parece tóxico en esa persona.

Veámoslo con algún ejemplo:

Tienes una amiga con la que en tu día a día lo pasas genial. Pero cuando surge un plan fuera de lo normal, como, por ejemplo, un viaje con tu grupo de amigas, sabes que va a empezar a quejarse, a poner pegas y a criticar todo, y eso hará que todas acabéis de mal humor.

Solución: no hacer viajes con ella. Y quedar con ella para los planes en los que lo pasáis bien. ¿Qué necesidad tenéis de obligaros a hacerlo todo juntas? ¡No tiene sentido! No váis a ser menos amigas por eso.

Otro ejemplo:

Imagina que tienes un compañero de trabajo tóxico: autoritario, envidioso, criticón, manipulador… vamos, una “joyita”.

Y no te queda más remedio que aguantarlo porque no puedes ni quieres cambiar de trabajo. Lógico. Has tenido mala suerte, pero en vez de quejarte puedes actuar de forma inteligente en tu propio beneficio.

Solución: Lo más inteligente sería no darle mucha confianza, no hacerte amigo suyo. No pasa nada, no tienes por qué ser amigo de todo el mundo, de hecho es imposible ser amigo de todo el mundo. Háblale lo justo y solo de temas relacionados con el trabajo. No te intereses en nada más por él ni por su vida, y tampoco le cuentes nada personal tuyo.

 

Por supuesto existen abusos mucho más graves y difíciles de tratar que no son tolrables, estos ejemplos son para circunstancias más ordinarias.

Como ya dije en este artículo, simplemente tienes que ser capaz de rodearte de las personas que mejores momentos te hagan pasar, y que más felicidad te aporten.

 

Conclusión

El trato con personas complicadas es todo un arte. Debes ser listo para que no te contagien el mal ambiente que desprenden.

En el post de hoy te he presentado a Bernardo Stamateas, un autor muy “majo” y su libro “Gente tóxica”, que ya es casi un clásico.

Has aprendido a diferencias a personas tóxicas de las que no lo son.

Has aprendido a diferenciarlas y algún truco para manejarlas.

Y has visto un listado con los 9 rasgos de las personas tóxicas.


 

¿Y tú, eres tóxico? ¿Sueles tener a tu alrededor a muchos idiotas? Cuéntamelo en los comentarios.

Espero que este artículo te ayude también a mejorar los aspectos tóxicos que todos tenemos.

Y ten en cuenta que ser tacaño es un rasgo “tóxico”, por lo que deberías compartir. Así que comparte este artículo en tus redes sociales haciéndo click en los botones de abajo.

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Jose

Autor del blog EstoyDeAcuerdo.net. Ambientólogo en paro, emprendedor y blogger. Mi meta es ganarme la vida trabajando en lo que me gusta.

14 Comments

  1. Weee muy buen artículo me ha gustado lo de que todos tenemos algo tóxico,creo que es verdad, decir que solo los otros lo hacen mal y yo bien sería mentir, yo por ejemplo, a veces no me entero de las cosas y eso puede ocasionar conflictos, debo estar más atento y prestar más atención …

    Por otra parte me he reído a la par que me he asustado con la niña del peina ¡que miedooo!. Espero no tener pesadillas. Hace poco de hecho tuve una pesadilla y el escenario era una estación de tren: Estaba yo en una estación de tren y una chica poseída me llevaba con ella a la vía, por suerte el sueño acabo antes de que llegase el tren. Lo más curioso es que ayer fui a ver una obra de teatro (las brujas de Salem) y yo estaba en primera fila y una de las chicas poseídas estaba justo a mi lado (bajó del escenario) y estaba a medio metro de mi, y bueno pasé un poco de miedo …¿es tóxico creerse los sueños? …

    • Hola Fernando

      Me alegro de que te haya gustado.
      Desde luego vaya cosas te pasan. Espero que superes tus pesadillas nocturnas, jajaj.

      Y sobre si es tóxico creerse los sueños… yo no utilizaría la palabra tóxico, pero sí que es bastante preocupante jajajjaj.

      Un abrazo.

  2. Hola José,
    Me encanta tu post, está muy bien, pienso que es eso lo que ocurre exactamente, tuve hace tiempo una amiga y la verdad que es como dices: mentía mucho, se contradecia cada dos por tres, ponía pegas a todo,…. Y yo la verdad que no estaba agusto con ella, y más sabiendo que seguro que me criticaría o a saber… Al final se ha quedado sola y supongo que no cambiará.
    La verdad que tener gente así es lo peor, mejor alejarlas de tu vida, eres mucho más feliz y mi vida lo ha notado.
    ¿Tú qué piensas? Enhorabuena por tu post, me gusta mucho.

    • Gracias por comentar Lorena.

      La clave está en identificar a tiempo a las personas y decidir quiénes merecen estar en nuestra vida y quiénes no.
      Como bien dices, a tu amiga no le ha ido muy bien, y probablemente se lo haya ganado a pulso. Y si además ahora tú estás mucho mejor, pues perfecto. Has logrado lo que necesitabas.

      Me alegra que te guste mi post.
      Un saludo.

      • Yo también me alegro mucho de leer este post por supuesto no soy una santa pero si noto reacciones tóxicas hacia mi persona lo cual me pone de bajón y triste..asiq menos mal q no me abrí mucho a cierta persona y conté lo justo o eso creo pero el caso q me he dado cuenta porq tiene cosas de esas q describes genial..prefiero tener a mí familia q nunca me falla y por supuesto ya no pienso mendigar amistad puesto q estoy arta y se q acabo de hacer una queja…losiento..
        Enhorabuena !!un saludo!!

        • Es importante saber reconocer cuándo una persona se merece nuestra confianza y cuándo no. Por citar el caso que dices, no es ni justo ni sano mendigar amistad. La amistad debe der algo recíproco, algo generoso y que tiene que tener una respuesta positiva por parte de la otra persona.

          Aprender a calar a la gente es cuestión de práctica y de inteligencia, así que tenemos que acostumbrarnos a ser observadores.

  3. Las personas tóxicas de verdad para mi son las que se ganan cierta confianza porque estan en tu entorno por ejemplo en el trabajo y pretenden condicionarte para llevar a cabo su plan destructivo…. Recientemente una persona que entro en el trabajo hace mas de un año no dirige la palabra solo in hola y un adiós….. Del resto los demas llevamos años teniendo una relación normal de compañeros,…. Asi van las cosas con los tóxicos.. Me gusta este og. Gracias.

    • Y esa persona tóxica no dirige la palabra a nadie o solo a ti?
      Dice el refrán que “Debes tener a tus amigos cerca y a tus enemigos mucho más”. Yo opino que es mejor no tener enemigos, y si los tienes, mejor bien lejos.
      Por desgracia a veces no nos queda mas remedio que aguantar a algún que otro espécimen raro..😑
      Me alegra un montón que te guste el blog, gracias por comentar.

  4. Hola José! Cómo estás?
    Me ha gustado mucho tu post, la verdad es que resumes muy bien cada tipo de persona tóxica, también es cierto que nadie es tan bueno, ni tan malo, así que he visto muy claro y lúcido el modo en el que has enfocado el tema. Te felicito y te animo a que sigas con este trabajo.

    Eres un crack!! Un abrazo enorme y besos!!

    • Hola Cristina! Qué alegría verte por aquí.

      Gracias por los ánimos.
      Suscribo totalmente lo que dices sobre que ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos.
      Una “buena persona” puede ser vista como mala en una situación concreta.

      Imagínate el típico ejemplo de la madre que roba un pan para dar de comer a su hijo. A ojos del panadero será una vulgar ladrona, pero, de verdad es peor persona que el propio panadero o cualquier otro?

      Todo es relativo.

      Por suerte yo no soy abogado como otras y no es cosa mía decidirlo jajaja.

      Todo depende SIEMPRE de muchos factores.

  5. ¡Hola José!

    Esto me deja pensando cuánto de nosotros tenemos amistades que consideramos como nuestros amigos pero que luego se podrían agrupar dentro de ese grupo de personas “tóxicas.”

    Creo que pocos de nosotros nos hacemos esta pregunta: ¿merece la pena seguir pasando más tiempo con estas personas? Más de uno se llevaría una sorpresa al concluir que, realmente, no le aportan demasiado a su vida.

    Llevo tres años fuera de mi país y no he parado de conocer a gente diferente todos los días. Algunas de ellas han sido y son personas realmente fantásticas, de esas que te inspiran a expresarte al mundo; aunque, por el contrario, también ha habido otras que tal como aparecen sabes que deben acabar marchándose para siempre.

    Esta experiencia me ha permitido poder distinguir, aunque nunca con la absoluta exactitud, qué personas tienen las cualidades que has detallado como tóxicas y, a partir de ahí, decidir cortar esa relación si veo que no me aporta nada o incluso puede llegar a perjudicarme.

    Gran parte de esa facilidad para distinguir se basa en la experiencia. Si estás acostumbrado a tratar cada día con diferentes personas y no te encuentras atado a ninguna de ellas (en el sentido de que tu vida no depende de una única persona o de varias de ellas), puedes empezar a vivir la vida con la suficiente libertad como para poder decidir quién forma parte de tu propia aventura.

    ¡Gran blog José! Sigue escribiendo que a mí por lo menos me interesa 😉

    • Waoooooo Sergio, ¡qué buen aporte tu comentario!

      Está demostrado que sí nos hacemos ese tipo de preguntas alguna vez en la vida, normalmente en las crisis existenciales que todos pasamos.

      Lo cierto es que con el paso del tiempo, conforme maduramos, y nuestras prioridades cambian, también nos volvemos más exigentes tanto con nuestras amistades, como parejas, y en general, buscamos la calidad en todo. Ya no nos vale una novia que nos mole, queremos que de verdad nos llene; ni unos amigos con los que lo pasamos bien cuando salimos de fiesta, queremos amistades plenas que nos den estabilidad y aporten algo más, no solo un buen rato.

      Esto suele pasar entre los 25 y treinta y pocos años, dependiendo del tipo de vida que lleve cada uno.

      Si tienes la suerte de relacionarte con muchas personas por supuesto ganarás más experiencia a la hora de distinguir quién te “interesa” y quién no (la palabra “interesa” puede parecer algo negativo o falso, pero en el fondo es interés por nuestra felicidad/bienestar).

      Yo creo que incluso con las personas tóxicas, es bueno tener un buen trato. Más que bueno, correcto, y en las dosis adecuadas. No se consigue nada acabando una relación con algún amigo (o conocido) que en algún momento ha sido importante para ti. Aparte es muy triste, y la vida es muy larga, ¿quién sabe si más adelante volvéis a ser amigos?

      Eso sí en el caso de que alguien realmente no te aporte nada positivo… adiós muy buenas.

      Gracias por los ánimos.

  6. Hola.
    Que buen artículo, mis felicitaciones.
    Este es un tema muy complicado, decimos que las otras personas son toxicas y no nos ponemos a imaginar que nosotros también podemos ser tóxicos para otras personas.
    Es una ironía los giros de la vida.

    Saludos.

    • Sí, es como el refrán: “es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que en el propio”. Esto es algo muy común y muy normal. Lo que también es cierto es que nos fijamos más en los defectos de otros cuando nosotros mismos tenemos carencias parecidas.

      Un saludo.

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