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Cómo evitar que se aprovechen de ti. 5 maneras de evitarlo y 5 creencias que debes cambiar

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Reptil y su amigo

Seguro que te ha pasado alguna vez algo parecido a esto. Estás tranquilamente en casa, acabas de cenar después de un día larguísimo en el trabajo o en la Universidad, y lo que más te apetece del mundo es tumbarte en el sofá y ver una película, con una manta y mucho chocolate…

A descansar

Por fin en casa

Y justo en ese momento te suena el móvil y piensas: “me cago en la… maldita sea”  ¿por qué coño demonios no habré apagado el teléfono? Ves que es tu amigo Paco, te sorprende que te llame a esas horas un martes por la noche. ¿Qué querrá? Total, que coges el teléfono, y Paco empieza a hablar:

  • Tío necesito que me hagas un favor, es importante.
  • ¿De qué se trata?
  • Necesito que te acerques a casa de Jesús que tiene mis apuntes, y me los traigas a mi casa, que tengo que entregar un trabajo mañana. Estoy muy agobiado y necesito esos apuntes.
  • Pero si vives muy cerca de él, no perderías ni 15 minutos, yo tengo que andar mucho más que tú.
  • Lo sé y lo siento pero ya te digo que estoy agobiadísimo, no me falles…
  • (tras maldecirle mentalmente (o cagarte en todos sus…) Vale, ahora voy. (Hoy ni, peli ni chocolate, ni nada).

Cómo evitar que te utilicen

A menudo, a quienes son amables y educados, como probablemente lo seas tú, les sucede que mucha gente recurre a ellos cuando tienen un problema y necesitan ayuda.

Se acaban aprovechando de ti porque saben que les vas a decir que sí.

Creen que tienes la obligación de ayudarles e incluso se enfadan si dudas o te niegas tímidamente. ¿Te suena lo que te cuento? Si eres un “buenecico”, seguramente sí.

Existe una máxima a la hora de pedir favores a los demás, y es esta: una persona puede pedir a otra cualquier cosa siempre y cuando quien pide, tenga claro que la otra persona tiene derecho a decirle que no.

Veámoslo con algunos ejemplos:

  • Es lícito que una persona le pida amablemente a otra que le preste mil euros.“¿Me prestas mil euros?” Amablemente me puedo negar. Quizá los necesites de verdad, pero eso sí, no te ofendas, que la pela es la pela.
  • Una noche de ligoteo“Hola guapa quieres rollo”(tampoco seas un baboso, tienes que ser educado siempre, también cuando ligas). “No, no quiero” Buen intento, pero no.
  • Necesito que me lleves al aeropuerto, no me apetece tomar un taxi o el autobús. Pues quizá a mí no me apetece amablemente llevarte.

Y a la persona a la que le piden el favor no debe ofenderse por la petición, simplemente, si no le interesa, dice tranquilamente que no, y a otra cosa.

El problema viene cuando, quien pide, se cree con derecho a que tú digas que sí siempre.

Uno de los motivos por los que esto puede pasar, (el que crean que debes decir que sí siempre) es porque si a menudo sueles ayudar, lo que se conoce como un “buenazo” (es decir una persona generosa, humilde y con ganas de ayudar a quien lo necesita), probablemente la gente esté acostumbrada a que siempre digas sí.

Y si en algún momento eso cambia se quedan descuadrados.

Llegan incluso a enfadarse y te echan en cara que siempre has ayudado y ahora de repente, no quieres (como si las otras veces tú tuvieras la obligación de ayudar). Aunque racionalmente no tiene mucho sentido, casos como este suelen ser ejemplos muy buenos del refrán “las costumbres hacen leyes”.

Bebé enfadado

Normalmente estos rasgos de la personalidad están asociados a una persona insegura y con una autoestima baja, que no dispone de la habilidad social ni de los recursos asertivos necesarios para defender sus propios intereses y que acaba cediendo a las peticiones de los demás para evitar un conflicto con ellos. No es nada recomendable seguir en esa línea, porque lo que acabas ocasionando es tener un conflicto contigo mismo. Pero no te preocupes que vas a aprender a mejorar este punto.

Distingue la diferencia entre abuso y favor

Luego hay otras personas que, bajo mi punto de vista, son mucho peores que los que se enfadan o te echan en cara lo egoísta que eres. Son más sutiles y se encargan de dar pena o de utilizar chantaje emocional para salirse con la suya. Cuidadín amigos, hay que ser listo en esta vida. Y saber distinguir quien de verdad está desesperado por nuestra ayuda y quien utiliza este tipo de triquiñuelas para aprovecharse de ti.

Probablemente tengas algún amigo o conocido que hace esto con frecuencia.

Y tú me dirás, “Ya Jose, eres muy listo, ¿pero cómo distingo a alguien que necesita ayuda de verdad de un aprovechado?”

Me explico. Normalmente quien te va a pedir ayuda va a ser una persona a la que conoces bien, por ejemplo un amigo tuyo. En ese caso, lo más probable es que tú conozcas su situación y la importancia que tiene el problema con el que te pide ayuda.

Seguro que ya sabes cómo se comporta tu amigo, qué es importante para él y qué no, y si se suele preocupar por cosas realmente importantes o por auténticas banalidades.

Siempre hay que relativizar y tener en cuenta las circunstancias. Puede ser que tu amigo esté muy nervioso porque se acaba de enterar de que un familiar esta en el hospital y te pide que lo lleves. Quizá si no te viene bien, haces ese sacrificio por él ya que es un motivo de peso. Pero si simplemente le apetece ir al centro comercial a comprarse una camiseta de Supermán o Goku o quien sea, y te pide que le lleves porque no tiene cómo ir o porque no le apetece ir en autobús, pues tienes todo el derecho del mundo a negarte. En muchos casos tu amigo te puede decir:

  • “Venga tío necesito esa camiseta, ¡es única!, quiero comprármela ya”,

Si para ti el comprar una camiseta que se va a agotar es absurdo, puede que para tu amigo no lo sea, puede que de verdad sea importantísimo para él. En este caso puedes ceder porque eres muy buen amigo y quieres ayudarle. Pero si de verdad tú dejas de hacer algo que es mucho más importante para ti, como estudiar para un examen al día siguiente o ayudar a un familiar que te ha pedido el favor antes, para llevar a amigo friki a que se compre la camiseta, entonces tienes un problema, en este caso no debes ceder.

Camiseta Goku Superman

Camiseta edición limitada

Cómo decir que no

¿Cómo decirle que no? De la siguiente manera. Como es tu amigo puedes hablarle más o menos así: todo con un tono de calma, sonrisas y cordialidad; nada de mal tono ni reproche:

“Oye tío, me viene fatal llevarte, tengo algo que hacer (lo que sea, que además será verdad, y si no lo es pues le dices que no te apetece y punto) así que no voy a poder acompañarte al centro comercial, lo siento”.

¿Y qué hacemos cuando insisten?

5 maneras de defender tu postura sin que se enfade nadie

Cuando una persona se vuelve demasiado insistente, puedes usar estas técnicas, empleadas en la asertividad, para salirte con la tuya y no acabar cediendo. Son muy simples y es muy fácil ponerlas en práctica:

  1. La escucha activa: consiste en hacer ver a la otra persona que le estamos prestando atención. Simplemente esto demuestra buena educación y hará que la otra persona nos con nos vea con intención de rechazarle desde el principio

Ej: asentir con la cabeza mientras escuchas y decir afirmaciones como “Sí” o “Ajá” que denoten que estamos atentos.

  1. El lenguaje corporal: debe ser congruente con el mensaje que queremos transmitir. Por ejemplo, o si queremos irnos, mirar el reloj, girar la cabeza o girar el cuerpo como haciendo que nos vamos.
  2. El disco rayado: consiste en ser persistente repitiendo una y otra vez lo que queremos sin enfadarnos, irritarnos o levantar la voz.
  3. El acuerdo viable: significa dar a cada persona un espacio de maniobra suficiente para poder llegar a una solución lo más conveniente posible para todas las partes. Seria buscar una tercera alternativa válida para todos.
  4. El banco de niebla: Consiste en dar la razón en parte y, manteniendo a la vez la integridad y el punto de vista propio.

¿Favores a desconocidos? Depende…

Vale pero ¿qué pasa si quien te pide el favor es alguien que no conocemos mucho o incluso un desconocido?

En este caso lo veo aún más sencillo.

Al contrario de lo que a muchos les pasa, que es que les cuesta negarse a rechazar peticiones de desconocidos o de gente a la que conocen poco, si te paras a pensar, debería ser más fácil rechazar a estos últimos, precisamente porque nos va a “dar igual” quedar mal con ellos.

Imagínate, un desconocido te para por la calle y te pide que…, le lleves la bolsa de la compra hasta su casa porque, es viejo, pero tú tienes mucha prisa y te viene realmente mal ayudarle. Pues amablemente le puedes decir algo como:

  • Lo siento tengo mucha prisa”.

Y te vas. A mí me pasa que me siento apurado de verdad porque en muchas ocasiones la persona que me pide ayuda realmente lo necesita, pero salvo que sea cuestión de vida o muerte, no pasa nada por decirle que no puedes ayudarle, esto refirmará tu autoestima y no tiene nada que ver con ser un egoísta o mala persona, ni mucho menos.

Yo te consuelo

No te sientas mal, yo sé que eres bueno.

Por supuesto, no hay ninguna razón para ser maleducado echar en cara que nos pidan algo, aunque consideres que es algo que no deban pedirte, recuerda que cada uno es libre de pedir lo que quiera, al igual que tú eres libre de negarte. Y viceversa, nunca te ofendas si pides algo y no te ayudan.

Un caso curioso que, lamentablemente me pasa con frecuencia al igual que te pasará a ti, es cuando una persona con pocos recursos, o un mendigo te pide algo de dinero. A mí me sabe bastante mal a veces decir que no, pero hay tardes que salgo de paseo y que se me acercan 4 o 5. Si tuviera que darles a todos ellos una moneda, el siguiente que tendría que ponerse a pedir limosna sería yo.

“Caray Jose, ¿y qué es lo que haces entonces?”

Pues siempre respondo con la misma frase: “No, lo siento” (importante la coma), así de simple. A veces si insisten pues les dices “no, lo siento” hasta que se cansan y se van. Esta es precisamente la técnica del disco rayado, una de la lista de más arriba.

Oye que también doy limosna a veces no soy tan rácano, lo que digo es que cuando tengo que decir no, pues digo no. Y no pasa nada, todos tenemos problemas.

Aquí el problema es que no quieres ayudar y al final acabas ayudando ¿por qué?

¿Por qué acabamos haciendo lo que no queremos?

  1. No te atreves a decir que no.
  2. Sí te atreves pero te manipulan engañan y acabas cediendo (los sutiles son los peores).
  3. No quieres y acabas haciéndolo de mala gana, y encima cabreado.

Te enfadas por haber sido manipulado, tienes un conflicto interno por no haber tenido conflicto externo (discusión con la otra persona) el conflicto siempre va a existir porque hay diferentes intereses, esto pasa si el otro no está dispuesto a ceder, a ti ya no te debe pasar porque sabes que cuando pides algo, el otro tiene derecho a negarse.

5 Creencias que debes cambiar

Estas son algunas de las creencias más comunes que tenemos que nos impiden defender nuestros intereses:

  • 1) Tengo que ayudar a alguien por el hecho de que me lo pide amablemente. Si te paras a pensarlo, esto no tiene ningún sentido. Tendrás que ayudarlo si:

Si puedes, entonces sí, si puedes hacerlo sin que a ti te suponga un sacrificio desproporcionadamente grande, es decir un sacrificio proporcional a lo que te pide. Por ejemplo: si te piden mil euros, y tú tienes ahorrados 1000 euros para tus gastos, con mucho esfuerzo, lo que debes hacer es negarte. Porque no es justo que tú ahorres con mucho esfuerzo y cuides tus gastos para no ir “apretado”, y que otra persona que no sabe administrar su dinero, cosa que es su responsabilidad, se aproveche de tu esfuerzo.

  • 2) Si no ayudo a alguien soy mala persona. Este es un problema muy común. Probablemente a ti te pase.

No lo eres. No eres malo. Yo soy de los que opina que no eres ni malo ni bueno, son las circunstancias las que te hacen parecer bueno o malo ¿Cuántas veces un mismo hecho hace ver como malos al bando contrario? En las peleas, por ejemplo entre grupos de amigos, en las que hay divisiones, los malos siempre son los otros ¿verdad?, pues no, la culpa SIEMPRE es de ambos.

A lo que iba, que no eres ni bueno ni malo, simplemente tienes que comportarte de la forma que consideres correcta y justa. Si te parece correcto y justo ayudar hazlo y si no, no lo hagas. “¿Cómo evito sentirme mal?” Relativizando, convenciéndote de que tu tiempo vale lo mismo que el de la otra persona, y sabiendo que tú eres el responsable de defender tu tiempo, al igual que el otro es responsable de defender el suyo, por eso él te puede pedir lo que quiera y por eso tú tienes derecho a no hacerlo.

  • 3) Si no ayudo la gente me criticará.

Mucha gente teme ser criticado, Por mi experiencia te diré, que hagas lo que hagas la gente te va a criticar.

  • Si das limosna vas de “sobrao”, si no eres un tacaño.
  • Si ayudas siempre eres un “pringao”, si no eres un egoísta.
  • Si comprar ropa cara eres un “chulo”, si la compras barata eres un “cutre”.

Conclusión haz lo que te dé la gana.

Hay gente que critica por inercia, como mecanismo de defensa ante su propia inseguridad o por otros mil motivos. No es tu problema, es el suyo, tú haz lo que consideres justo y correcto y punto

  • 4) Si no ayudo, la gente no me querrá.

¿Es posible que la gente te rechace si no accedes a ayudarle? Pues puede que sí, todo depende. Dudo que un amigo tuyo de toda la vida deje de hablarte por no ayudarle con una mudanza (aunque cosas más surrealistas he visto) pero no es lo habitual. Tú debes saber cómo reaccionará la otra persona; hay quien es más impulsivo y quién es más comedido.

En cualquier caso, siempre que tú no hagas nada incorrecto o inmoral (como por ejemplo…, no salvar a alguien que se ha quedado en medio de la vía del tren, cosa que no va a pasar nunca) no te preocupes si alguien se ofende.

ayuda vía del tren

Incluso si es alguien de tu confianza puedes tratar de ayudarle a hacérselo ver diciendo, algo como:

Oye no me parece bien que te enfades porque no puedo ayúdate. Sé que necesitas ayuda (dejarle claro que entiendes su problema es importante) pero ponte en mi lugar, sabes que a mí no me viene nada bien. ¿te puedo ayudar de otra forma?”

Eso queda muy bien además también es normal y sería un buen gesto de tu parte ayudar a un amigo (o a cualquier persona) en la medida de tus posibilidades si no puedes ayudarle con la mudanza, quizás puedas avisar a otro amigo tuyo que sí está dispuesto para que le ayude o buscarle una empresa por si tu amigo no tienen tiempo.

  • 5) Si no ayudo la gente no me ayudará. Aquí la pregunta sería ¿y para qué quieres que te ayuden? Mi consejo es que trates de ser lo más autónomo posible en todas los aspectos de la vida. Porque la libertad, amigo mío, es felicidad.

Conclusión

En este post te he mostrado

  • Varios ejemplos de circunstancias cotidianas en las que es lícito decir que no puedes ayudar.
  • 5 maneras empleadas en asertividad para tratar de defender tus intereses y evitar que te manipulen.
  • 5 creencias bastante habituales que tenemos algunas personas a las hora de tomar decisiones relacionadas con hacer favores.

Espero que sirva para reflexionar sobre el tema y para que la próxima vez que tu amigo Paco te llame para que le lleves los apuntes a su casa no tengas que perderte tu peli favorita.


 

¿Qué te parece mi extensa reflexión? ¿Estás de acuerdo? ¿Te pasa con frecuencia que cedes por los demás?

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Jose

Autor del blog EstoyDeAcuerdo.net. Ambientólogo en paro, emprendedor y blogger. Mi meta es ganarme la vida trabajando en lo que me gusta.

16 Comments

  1. Weee me ha gustado muuucho, tu extensa reflexión se me ha hecho amena … si me han sucedido algunas cosas…
    Me gusta la camiseta de Supermán y Goku …
    ¿Qué fue de la chica de la vía del tren? …
    Muchas felicidades

    • Jajaja Fernando, qué alegría. Tú siempre fijándote en los detalles, como debe ser.

      Me consta que te pasan cosas que nos son muy habituales.

      La idea es que seamos capaces de hacer lo que queremos y de no hacer lo que no queremos. Así de simple.

      PD: a la chica de la vía del tren le fue bien al final. Creo que se va a casar con el hombre “asertivo” jaja.

  2. Te felicito, a veces también ocurre que se pretende ser el niño bueno a base de decir que sí a todo y se decide libremente y hasta el punto de autoesclavizarse, ese punto de pensar que van a hacer lo mismo por nosotros, a veces tenemos unos esquemas y guiones que son un cagada XD.

    • Efectivamente Rubén, decir que sí a todo nos acaba convirtiendo en esclavos. Y al final eso no es bueno para nadie, porque nosotros mismos acabamos sintiéndonos mal por ceder. Por eso la asertividad es tan importante.
      El problema con lo de querer ser niños buenos y decir que sí, está en nuestra cabeza. No vamos a ser malos si decimos que no. Esta es una creencia que debemos cambiar.

      Un saludo Rubén

  3. Muchas veces me pasa que cedo ante los requerimientos de los demás ? Pero estoy de acuerdo contigo, lo mejor es querer hacer lo que en conciencia vemos conveniente y nos haga sentir mejor

    • A veces es muy difícil no ceder ante los requerimientos de algunas personas.

      Requiere práctica, y se puede aprender igual que cualquier otra habilidad.

      Al final lo importante es tener la libertad de hacer lo que queramos.

  4. Hola, a veces cedo demasiado y no sé bien que es, me interesa este tema demasiado, porque a veces pienso que de bueno paso a tonto, bueno a ver como va la cosa…. Sigue escribiendo y mucho ánimo. Saludos

    • Gracias por los ánimos Jesús.

      Para evitar que te manipulen lo ideal es aprender sobre asrtividad. Tener claro lo que quieres y ser capaz de defenderlo sin atacar ni menospreciar al otro.

      También es recomendable tener una autoestima sana.

      Un saludo.

  5. Me gusto mucho el blog, intentare seguir las recomendaciones. Hay algo que intento hacer, es dificil, no siempre consigo pero intento…. Es que considero que todo tiene que tener un equilibrio, si ayudo a una persona, espero que esa persona en el momento que lo necesite lo haga, o espero que cumpla con lo que dice(ejemplo: si le preste dinero y me dice que me devolvera XX dia, que lo haga).. si alguien me falla, comenzare a fallarle o no prestarle atencion, etc. Aprender a conocer a las personas, y tratarlos como lo tratan a uno.

    Abrazo.

    • ¡¡Gracias por los halagos Omar!!

      Yo soy partidario de no esperar nada de nadie. Me explico. Cuando tú ayudas a alguien, sobre todo si es un amigo, debes hacerlo porque de verdad quieres hacerle un favor, pero no esperando que él vaya a devolvértelo más adelante. Lo normal es que, como amigo tuyo que es, si algún día necesitas un favor suyo, te ayude, siempre y cuando sea algo razonable.

      Otra cosa es que hagáis una especie de “trato” en el que tu te comprometes a ayudar a alguien, pero ese alguien no cumple con su parte, en tu ejemplo, que no te devuelva el dinero en el día que te dijo. Ha imcumplido su palabra.
      En ese caso debes sopesar quién va a cumplir con lo que te dice y quién es más probale que te falle, y a partir de ahí tú eliges a quién ayudas y a quién no.

      Conocer a los demás es básico.

      Un fuerte abrazo Omar.

  6. no sabia que una persona que le gustara ayudar tenia baja autoestima, conosco gente que la tiene y no se ayudan ni ellos mismos,lo otro nadie te puede utilizar si no sirves para nada, y cuando alguien te pida demasiados favores, pideselos tambien y desapareceran especialmente cuando se trata de dinero, la reciprocidad o ser generoso si es un buen negocio ya que nadie lo hace en esta época si esa de la manera correcta puedes ser una persona de influencia.

    • Hola Carlos

      debo matizar lo que dices sobre que las personas a las que les gusta ayudar tienen baja autoestima. Esto no tiene por qué ser necesariamente así, puesto que también puede haber, y de hecho las hay, personas con una sana autoestima a las que les gusta ayudar. Pero a lo que me refiero es a que las personas con la autoestima más baja, se sienten como más obligadas a dar mucho de sí mismas a otros incluso cuando no quieren hacerlo, ya que este tipo de personas suelen ser muy empáticas o tienen miedo a ser rechazadas o criticadas.

      Con respecto a los favores relacionados con el dinero… esto depende mucho de la persona con la que trates, ya eque el dinero es un tema complicado. Desde luego la estrategia que comentas de pedir dinero prestado a quien a menudo te lo pide a ti debe ser muy efectiva jajaja.

      Para terminar, y esto es mi opnión personal, en la vida ser generoso (no solo con el dinero, sino con todo: amistad, cariño, buenas manera..) a largo plazo te sale “rentable”, quiero decir, que si das sin esperar nada a cambio, con el tiempo, una buena parte de las personas, te acaban devolviendo más de lo que diste, y eso te trae, en tre otras muchas cosas, lo más importante: paz y felicidad.

  7. EXCELENTE! me cayó como anillo al dedo. Lo mejor que encontré en la red para lidiar con algo que vengo batallando. Mil gracias por tu ayud.a Muy empátco .

  8. Igual que Ana, me vino como anillo al dedo, muchisimas gracias, muy buen artículo. GENIAL. FELICIDADES

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