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Los 8 errores más comunes por los que no entiendes a la gente

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niño con puño

¿Te encuentras con frecuencia con personas que hacen cosas raras? ¿La gente de tu entorno no cumple con lo que dice, o, directamente, hacen cosas que no tienen ni pies ni cabeza?

  • Un compañero de universidad quedó en llamarte para ponerte al día de la clase de hoy, a la que no pudiste ir, pero no te llamó.
  • Estás una noche de fiesta con tus amigos y, de repente uno de ellos, sin previo aviso y sin motivo aparente dice: “me tengo que ir, adiós”, y se va como un rayo, mientras el resto os miráis pensando: ¿pero qué le pasa a este ahora?
  • Tu vecino se acerca a tu casa y te pide un conofexor.
  • Tu mejor amiga se pone a llorar porque de repente se da cuenta de que la vida es maravillosa.

Es posible que estas personas se comporten así por alguno de los motivos que verás más abajo.

Y es que cada persona es un mundo. Cada uno de nosotros ve las cosas a su manera, en función de sus propias creencias y experiencias.

Y no, no están necesariamente locos (aunque a más de uno puede que le falte un tornillo, pero no tiene por qué ser por eso), simplemente sucede que el mundo real, es mucho más complejo de lo que nosotros creemos.

Y hay tantas interpretaciones de la realidad como personas viven en este mundo.

 

8 Motivos por los que no comprendemos a los demás

1) Si yo pienso así todo el mundo piensa a así.

Hay mucha gente acérrima casi por cualquier cosa que te puedas imaginar. Las más comunes suelen ser política, fútbol, cantantes, actores… pero se puede ser fanático casi de cualquier cosa.

Defender ciegamente algo o a alguien, es algo muy común. Nos evita tener que analizar continuamente lo que está bien y lo que está mal, simplemente seguimos la opinión u orden de un líder o un paradigma ya establecido… y lo acatamos sin rechistar. Sin tener que realizar la agotadora tarea de pensar si es lo correcto o no.

Mucha gente es incapaz de contrastar la realidad, incluso en temas obvios, y defienden ciegamente lo indefendible.

2) Pensamos que lo que nosotros creemos, lo tienen que creer tambien los demás.

Por increíble que te parezca, hay gente que hace las cosas de otra manera.

A menudo nos cuesta entender que haya gente que hace las mismas cosas que nosotros de manera diferente.

Uno de los motivos principales por el que nos incomoda lo “diferente” es el miedo a lo desconocido.

3) Primero yo, luego yo y después yo.

Somos egoístas por naturaleza. Sí. Todos. ¿Cómo? ¿Qué tú no lo eres? Te lo demostraré. Cuando te enseñan una foto de grupo, ¿a quién es al primero que miras?

Es normal. El egoísmo, es un mecanismo de supervivencia básico. Estamos programados para salvaguardar nuestro bienestar por encima del bienestar de los demás.

4) Somos orgullosos

Imagina que te acabas de comprar una camisa nueva que te encanta, y llegas al trabajo con ella. Una compañera te dice: “pero qué camisa más hortera, ¿cómo sales así a la calle?“. Desde ese momento, odiarás a muerte de por vida a esa compañera.

Bromas a parte, el orgullo es una de las cosas más preciadas para todos y cada uno de nosotros.

5) Te imaginas las cosas en lugar de cerciorarte

Damos las cosas por sentadas, cuando no tenemos ningún motivo para hacerlo. Por ejemplo, ¿cuántas veces has quedado con alguien por primera vez en un sitio nuevo y no os habéis visto? Eso es porque no hemos concretado lo suficiente y cada uno ha imaginado las cosas de una manera. No pretendas que los demás sepan lo que no les has contado.

6) Somos envidiosos

¿Alguna vez te ha dado rabia que tu mejor amigo saque más nota que tú en un examen? Seguro que en el fondo sí.

La envidia es un sentimiento basado en la competitividad. En la necesidad de ser superior a los demás para sobrevivir si las cosas se ponen feas. Por eso cuando alguien nos supera en algo nos sentimos un poco inferiores y eso nos crea la sensación de malestar a la que llamamos envidia.

La denominada “envida sana“, en realidad no es tan sana, lo que sucede es que junto a esa sensación de celos, también tenemos otros sentimiento de alegría porque existe aprecio por la otra persona. Se pueden sentir varias cosas a la vez.

7) Somos seres de rutinas.

La gente suele tener rutinas para realizar sus actos más cotidianos. Son acciones que interiorizamos automáticamente para no tener que pensar todo el tiempo lo que tenemos que hacer. Tomar decisiones cansa mucho a nuestro cerebro, por eso se ve obligado a interiorizar acciones que realizamos con frecuencia. Gracias a este mecanismo podemos, por ejemplo, hablar por teléfono mientras cocinamos.

Y por eso siempre hacemos la misma rutina en tareas cotidianas, como cuando nos lavamos los dientes o nos vestimos. ¿Nunca te has parado a pensarlo? Si te das cuenta siempre te duchas siguiendo el mismo orden ¿A que sí?

Dicho esto, cuando una de estas “manías” de otra persona choca con la nuestra, o con lo que nosotros consideramos como “lo normal”, es cuando pensamos que la manera de la otra persona es la incorrecta.

8) Falta de empatía.

Cuando haces algo mal y te lo echan en cara normalmente tiendes a defenderte y a veces, incluso te defiendes atacando y reprochando a la otra persona sus propios errores.

A menudo nos cuesta ponernos en la posición de la otra persona y pararnos a pensar si lleva razón en lo que nos está diciendo, en lugar de dejarnos llevar por nuestro instinto defensivo.

Que no nos toquen nuestro preciado orgullo.

A veces cometemos los mismos errores con los demás que los demás comenten con nosotros y, una acción equivalente, la censuramos si la comete otra persona (especialmente si esa persona nos cae mal) y cuando la realizamos nosotros, la defendemos.

 

Conclusión

Recuerda que cada persona es un mundo. Es importante pararse a entender por qué la gente actúa como lo hace antes de prejuzgar.

También es bueno “mirarnos en el espejo” de vez en cuando y darnos cuenta de que nosotros también nos equivocamos.


 

¿Qué tal toleras tú las rarezas de tus amigos? ¿Las comprendes o no les pasas ni una?

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Jose

Autor del blog EstoyDeAcuerdo.net. Ambientólogo en paro, emprendedor y blogger. Mi meta es ganarme la vida trabajando en lo que me gusta.

8 Comments

  1. Buenas Jose,

    creo que este va a ser uno de mis propósitos para este año, aunque el año pasado ya me puse manos a la obra y empecé a reducir lo que llamo “la existencia de una única visión de la realidad”.

    Por una parte considero realmente positivo tener una visión sólida y personal de algún aspecto en particular de la vida. Considero que muchas personas no llegan a ser nunca conscientes de los muchos entresijos que se esconden en esta realidad y pocas de ellas llegan a tener una visión personal sobre ellas. En este sentido, creo que es positivo crear tu propia opinión y conceptualización de esa idea siempre y cuando luego puedas transmitirla y canalizarla a aquellos que no la tienen con el objetivo siempre de ayudar y servir a la comunidad.

    Por otra parte, tener una visión de la vida personal y (aquí el problema) expresarla como si fuera la única y verdadera, sí que resulta un problema. El problema no es tanto saber posicionarte en el mundo, ser consciente de tu realidad y vivir bajo una filosofía o conjunto de ideas sobre cómo entiende uno que se debe vivir y moverte por el mundo, sino expresarlo a los demás obligándolos a desprenderse de las suyas para seguir la tuya, la cual consideras que es la única y verdadera.

    En el caso de que te topes con algún tipo de confrontación (mis ideas vs. las ideas de los demás), es tan sencillo como simplemente expresar tu parecer y nunca, nunca imponer las tuyas.

    En conclusión, creo que la idea sería: vive bajo tus ideas (y si no las tienes búscalas en algún lado: no puedes ir moviéndote por el mundo sin tener ni idea de qué estás pisando), pero deja vivir a los demás cómo quieran. Ofrece aquello que tu creas que es esencial para la vida porque crees que puedes mejorarla, pero si los demás personas no lo aceptan nunca les obligues a consumirlo 😉

    • Hola Sergio

      Sin duda es importantísimo para nuestra autoestima y nuestra seguridad tener los conceptos importantes de la vida claros. Lo que pasa es que, para estos casos, se tiene que aprender por ensayo y error. Solo podemos mejorar experimentando. Por supuesto si ayudas a otros, mejor. Tener buenas relaciones es el principal aporte de felicidad de las personas.

      Yo veo elemental la frase “Haz lo que quieras siempre que no perjudique a nadie”. Si quieres algo y no perudicas a nadie adelante.

      En cuanto a confrontaciones…. se puede expresar la opinión, como bien dices, pero nunca imponer. Ni imoner ni dejarte pisotear, ahí es donde entra en juego la asertividad. Es más importante la forma en que dices las cosas que el mensaje en sí.

      Saludos Sergio.

  2. Weee yo tengo muchas manías y rarezas jeje…
    De los cuatro puntos que has citado al principio me han sucedido 4 (el 3º no porque no sé lo que es un canofexor. Bueno, no me ha sucedido porque no lo sepa, si me lo hubiera pedido no hubiera sabido que responder (seguramente le hubiera prestado un flexo)) …
    Una vez una chica que me hacía gracia me dijo que mi camisa era fea (mi yo valiente pensó “si quieres me la quito” mi yo valiente/asertivo contesto “ah! es verdad, es vieja (lo cual era verdad), está a punto de jubilarse (lo cual fue cierto, me la puse una o dos veces más y marchó al cielo de las camisas) …

    • Pues mi consejo como experto en asertividad es que te deberías haber quitado la camiseta jaja. O mejor aún, haberle dicho a la chica si te la cambiaba por la suya. Nunca se sabe….

  3. Buenas,
    Que buen post, tengo un amigo que creo que por lo que dices es tóxico, a mi novia le cae bien bien y ella piensa que no. Lo malo es que he tenido mucho trato con él y ya sale con el grupo de amigos, cierto y verdad es que lo conoci hace tan solo 2 meses, pero desde el principio tuvimos feeling, pero se contradice mucho y de vez en cuando la lia mucho, le he pillado en unas cuantas mentiras y la verdad ese tipo de personas no me gustan, no sé que hacer….? Mi corazón me dice es tu amigo, mi cabeza dice otra cosa,….

    Me encanta tu blog y animo.

    • Hola Jorge

      La verdad es que a veces son nuestros propios amigos los que más problemas nos dan. Si consideras que merece la pena, trata de llevarte bien con él… la decisión es tuya.

      Un saludo.

  4. Hola Jose!
    Hay muchas verdades en este post.
    Por desgracia hay mucha gente que no entiende que el modo de ver y actuar en la vida no es el mismo para todos, y quieren imponer el suyo al resto.
    Ahí es donde esta el gran problema.
    Un saludo!

    • Hola Juan

      Como bien dices, a mucha gente lo que le falta es tolerancia. Simplemente respentando la opinión de los demás, sus relaciones ya mejorarían una barbaridad.

      Un saludo.

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