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El síndrome del impostor

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Qué es el síndrome del impostor y cómo vencerlo

¿Sientes que las cosas que has logrado han sido sólo un golpe de suerte? ¿Tienes dificultades para aceptar que hiciste algo bien? O, ¿siempre te desacreditas a pesar de que las cosas te salgan bien? Si respondiste sí a estas preguntas, es posible que estés sufriendo el Síndrome del Impostor.

El Síndrome del Impostor se define como la incapacidad de aceptar e internalizar el éxito. No es una enfermedad mental reconocida, no aparece descrito en ninguna literatura de la medicina, ni mucho menos es diagnosticado por un médico. Sin embargo, ha sido el tema central de muchos libros y artículos escritos por psicólogos y educadores.

El término fue acuñado por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes en el año 1978.

Una persona con este síndrome no se siente merecedora de sus logros. En realidad, considera que es una farsa y tiene miedo de que los demás se den cuenta de su falta de aptitudes a pesar de ser exitosa.

Posibles factores que causan el Síndrome del Impostor

Antes se pensaba que este síndrome afectaba sólo a un número de mujeres exitosas, sin embargo puede afectar a un número similar de hombres también. Es bastante habitual que se desarrolle en el campo académico.

1. La presión de los padres

Los padres pueden ejercer una presión muy fuerte durante la vida académica de sus hijos. El hecho de exigir la máxima nota o de compararlos con algún primo o hermano puede hacerles sentir muchas inseguridades en el futuro, a pesar de que sean exitosos.

Al igual que los padres, hay profesores que pueden marcar el futuro de los profesionales al compararlos con compañeros de clases, que al parecer, son más inteligentes. O al tratar de opacar los esfuerzos del alumno.

2. Los estereotipos

Las mujeres siempre han sufrido la maldición de los estereotipos. Desde siempre se han considerado como el sexo débil, y hoy en día aunque se ha eliminado un poco ese estigma, tienen más peso sobre sus hombros: la casa, la familia y el trabajo. Hay mucha presión de la sociedad porque se espera que las mujeres sean perfectas.

Los hombres tampoco están exentos de verse afectados por los estereotipos.

3. Los salarios

Las mujeres, en comparación a los hombres han sufrido la diferencia salarial en sus empleos. En Hollywood, es bastante común ver que las actrices reciban menos dinero que sus colegas los actores. Sin embargo, hombres y mujeres se han hecho escuchar con el fin de exigir igualdad salarial en la industria del cine.

Cuando no se retribuye objetivamente el trabajo de una persona, esta siente que no es valorada porque sus aptitudes no son suficientes.

4. Metas difíciles de alcanzar

Las personas que sufren del Síndrome del Impostor son muy exigentes con ellas mismas. Se proponen metas muy ambiciosas y casi imposibles de alcanzar, por lo que cuando no las cumplen se sienten fracasadas e incapaces.

Son personas muy inteligentes y preparadas pero el error está en que no pueden ser objetivos en las metas que se proponen. Esto sucede por tener una baja autoestima.

El Síndrome del Impostor puede frenarle la carrera a cualquiera

Este síndrome puede frenar la carrera de una persona talentosa y capaz. El hecho de enfocarse siempre en lo que no se ha logrado es nocivo para la salud mental. Además, estas personas evitan hacer preguntas en público por miedo a que los demás se den cuenta de que desconocen algún tema.

Por otro lado, son bastante extremistas. Si sienten que no han hecho algo bien, creen que las consecuencias serán negativísimas, lo que provoca más limitaciones en su carrera profesional.

Creer en sí mismo es la clave para vencer el Síndrome del Impostor

Conocer quién eres, qué puedes hacer, identificar las debilidades y fortalezas son elementales para vencer este desagradable síndrome. Es importante entender también que muchas veces se cometen errores, pero que estos son parte de la vida y del crecimiento.

Acepta y regocíjate en tus éxitos, no los eches a un lado ni esperes a que los demás valoren lo que haces. Si no lo haces tú mismo, difícilmente lo hará otra persona.

El secreto está en que identifiques tus limitaciones y te concentres en lo que sí puedes hacer.

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Jose

Autor del blog EstoyDeAcuerdo.net. Ambientólogo en paro, emprendedor y blogger. Mi meta es ganarme la vida trabajando en lo que me gusta.

2 Comments

  1. Ohhh! Que buen artículo José, a mí antes me pasaba eso, me presionaban mucho mis padres con sacar buenisimas notas, no se conformaban con que aprobará, tenía que ser la mejor. Siempre me he exigido mucho yo a mí misma, pero con el paso de los años he aprendido a organizarme mejor y exigirme lo proporcionado, es lo mejor. Suerte José, veo que te estás animando y eso es bueno. Sigue así y ánimo!

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