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Las 7 opciones que tienes al terminar la carrera. Pros y contras

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Cuando algo termina, algo empieza.

Si estás a punto de terminar tu carrera universitaria es posible que te encuentres con emociones contradictorias. Por un lado estás deseando acabar para salir ahí afuera y comerte el mundo, encontrar el súper trabajo que mereces, empezar a ganar dinero de verdad y convertirte en un adulto realmente independiente. Estás cansado de estudiar, de exámenes y de la teoría, lo que quieres es acción. Ya estás preparado para el mundo real.

graduado feliz

Joven, que aparenta 40 años, recién graduado, sonriente porque cree que tiene futuro.

 

Pero por otro lado… el mundo real da miedo. ¿Qué va a ser de tu vida sin un horario, unas asignaturas, sin la rutina que has llevado hasta ahora? ¿Adónde te vas a meter? ¿Cómo será la vida “ahí afuera”?

Además, son muchos los recuerdos que tienes de este período de tu vida, muchos los amigos de los que te irás distanciando con el tiempo, muchas anécdotas y buenos momentos vividos… hasta los malos momentos ahora no te parecen tan malos. El estrés de aquel examen en el que te jugabas aprobar la asignatura más difícil de la carrera ahora no parece tan grave, ante la dificultad de enfrentarte a lo desconocido.

 

Una dosis de realidad

El tiempo pasa, ahora todo eso ha terminado, ¡qué miedo! ¡Cuánta incertidumbre!

Estamos en 2016, aún estamos inmersos en la terrible crisis socioeconómica que comenzó allá por 2007. Está muy bien eso de que estamos empezando a crecer y de que la estabilidad se acerca… pero la realidad es que el paro juvenil sigue estando entorno al 50% en España, que sigue habiendo más de 5 millones de desempleados, que los bancos no conceden créditos, que la gente aún sigue perdiendo sus casas debido a los embargos, etc etc.

Pues a ese mundo es al que vas a acceder ahora, mi querido amigo diplomado, licenciado o graduado. ¿Verdad que ahora la universidad no parece tan mala? ¿Verdad que salir de fiesta cualquier día de la semana no está tan mal? ¿Verdad que trabajar en una oficina 45 horas por semana cobrando 600 euros al mes es una m*****?

 

Adaptándote a ser un adulto más

¿Qué puedes hacer ahora que has terminado? Seguramente ya has pensado lo que harás cuando consigas tu diploma. Vamos a repasar las diferentes opciones que tienes ante ti ahora. Las principales son las siguientes:

 

1. Seguir estudiando. Puedes hacer un máster o quizá prefieras hacer un doctorado.

Pros: te especializas en un campo dentro de tu área de estudio, a priori tienes más probabilidades de encontrar trabajo (aunque ya te digo, que hoy en día, terminar la carrera es la base, una vez que terminas empiezas desde cero, porque casi todo el mundo tiene carrera).

Contras: con lo que te ha costado acabar la carrera, probablemente estés cansado ya de tanto estudiar, y lo que quieres es ganar dinero de una vez y dejar atrás la universidad, por lo que puede parecerte repetitivo. Vas a tener que dedicarle como mínimo uno o dos años más de tu tiempo.

 

2. Entrar en alguna empresa como becario o ayudante. Te advierto que hoy en día, en la mayoría de los casos el sueldo es de cero euros al mes. Incluso es posible que, aún ofreciéndote a trabajar gratis, no te acepten porque la oferta de becarios para las empresas supera a la demanda (increíble pero cierto).

Pros: Algunos dicen que les merece la pena trabajar sin cobrar nada porque “están aprendiendo”. En este caso te lo puedes tomar como parte de tu formación y como un acercamiento al mercado laboral al que algún día aspiras.

Contras: Tu beneficio económico es cero. En realidad estás trabajando gratis, y hay una empresa que se está beneficiando de tu trabajo y que no te da nada a cambio; aunque esté muy bien pensar que estar de becario es parte de tu formación, la realidad es que es injusto, ya que en la práctica, y según las experiencias tanto propia como de conocidos y amigos, es que suelen ser poco útiles. Muchas empresas (no quiero generalizar) te emplean para las tareas más tediosas, por ejemplo para organizar el papeleo, sin que eso tenga nada que ver con la formación relacionada con tus estudios. Además en estos casos, (insisto en que no es igual en todas las empresas) no aprendes nada sobre la temática para la que verdaderamente te ofreciste como becario.

 

3. Hacerte un buen currículum y presentarlo en todas las empresas que te interesen. Esa opción era la más habitual A.C. (antes de la crisis). Ahora eso mismo lo hacen los millones de licenciados y graduados que terminaron hace años y que aún no han conseguido trabajo. También lo siguen haciendo todos los que acaban actualmente sus carreras, con lo que la bola de nieve se va haciendo más y más grande, creando un cúmulo de universitarios en paro que el mercado laboral no puede absorber. En la mayoría de los casos, o eres enormemente bueno (cuando digo bueno, me refiero al mejor) o es terriblemente difícil tener éxito, ya que la competencia es de millones de personas en tu misma situación. Por supuesto también es todo más fácil si tienes “enchufe”. Como dice el refrán: “el que tiene padrino es el que se bautiza”.

Pros: No requiere mucho esfuerzo realizar esta tarea, cualquiera puede rellenar su currículum y enviarlo bien de forma presencial o vía online.

Contras: Es algo que hacen todos, por lo que la competencia para encontrar trabajo de esta manera es enorme. Las probabilidades reales de encontrar un trabajo cualificado relacionado con tu formación son bajísimas, casi nulas.

chicos en un banco hablando

 

4. Emigrar (Siempre nos quedará…Alemania). De nuevo España vuelve a ser, como en los años 50 y 60, un país de emigrantes. Esta vez no son los jóvenes y no tan jóvenes, tanto rurales como de zonas urbanas, sin demasiados estudios ni oportunidades de futuro en un país de posguerra y con una dictadura que no les permitía labrarse un futuro. Son jóvenes muy bien formados y preparados para sacar este país adelante… pero es este país es que no puede hacer nada por ellos.

Pros: Viajar es una manera de hacerte crecer personalmente, de abrir tu mente, de aprender a valerte por ti mismo, etc. Es una experiencia que todo el mundo debería hacer una vez en su vida como mínimo. Además si emigras a un país con un nivel de vida más alto que el tuyo, el sueldo en proporción a lo que ganarías con un trabajo similar en España es mayor, por lo tanto si en un futuro decidieses volver, lo harías con mucho más dinero que si hubieras podido realizar ese mismo trabajo aquí (lo que Tim Ferriss popularizó como geoarbitrage). Aprenderías un idioma nuevo, lo cuál te abrirá más puertas laborales en el futuro.

Contras: Hay mucha gente que es feliz en su tierra y para la cuál, abandonar su lugar, sus amigos y su familia para irse a la aventura a otro país le resultaría traumático.

 

5. Emprender. Dicen que las crisis agudizan el ingenio. Y es cierto. Es por esto que desde hace unos 5 ó 6 años emprender está de moda. Una buena alternativa a encontrar un trabajo es crearlo tú mismo. (¿Quizá con un blog?)

Pros: Algunas de las ventajas más comentadas en este sentido son: eres tu propio jefe. Dependiendo del negocio que tengas, puedes tener un horario más flexible. No tienes que rendirle cuentas a nadie. Si realizas un buen trabajo y te va bien, es posible ganar mucho dinero.

Contras: Conseguir crear una empresa estable y exitosa que te permita mantenerte es realmente difícil. Toda la responsabilidad del negocio, así como de los empleados recae sobre ti. Al principio debes ser tú quien se encargue de todo, convirtiéndote en un hombre o mujer orquesta. Además de la incertidumbre, que no todo el mundo la tolera bien. Nadie te asegura que vayas a tener éxito.

 

6. Estudiar un idioma. Esta es una actividad que realizan muchos al terminar. Ya que no salimos muy bien formados de la universidad en idiomas (craso error del sistema educativo) es una buena opción el aprender cualquier idioma en academias por tu cuenta. Además para muchos trabajos cualificados es esencial dominar un segundo idioma.

Pros: Al terminar la carrera tienes más tiempo para dedicarle al aprendizaje de otro idioma, lo cual hará que lo aprendas más rápidamente que cuando tenías que dedicarle tiempo a los estudios de tu materia. Hablar correctamente un segundo idioma es algo que la mayoría de empresas valoran mucho a la hora de seleccionar a sus empleados. Todo son ventajas.

Contras: El único factor negativo que le encuentro a aprender un idioma es el coste de oportunidad (el tiempo que inviertes en formarte sobre esa tarea y que no inviertes en otra que podría estar dándote mayores beneficios, en este caso, económicos, como podría ser estar trabajando). Realmente aprender un nuevo idioma merece mucho la pena. Especialmente inglés.

 

7. Tomarte un año sabático. Para muchos tomarse un año sabático tiene connotaciones negativas. Se asocia a la vagueza y a querer pasarte un añito o varios meses sin “dar un palo al agua”, y pensando sólo en disfrutar. Pero esto no tiene por qué ser necesariamente así. Un año entero da para mucho, y lo puedes aprovechar para aclarar tus ideas, definir cómo quieres que sea tu vida, crecer en lo personal, realizar actividades que te gustan y que te llenan y mil cosas más. No todo en la vida es trabajar. Es más, lo más importante de la vida está en el ámbito personal, el trabajo es sólo una parte más, y no debería definir quiénes somos como personas.

Pros: Durante este tiempo puedes dedicarte a definir tus metas y marcarte un rumbo.

Contras: Es posible que durante este período te desvincules un poco de lo que has estudiado y que al terminar el año te parezca más difícil volver al mundo de las obligaciones.

Niño disfrutando

Año sabático ¡Sí!

 

El típico: “¿y ahora qué?”

Lo que suele pasar, sobre todo al principio, justo después de terminar tu carrera, es que sientes una sensación de libertad que nunca antes habías sentido, pero pronto esa sensación cambia a otra no tan agradable: la frustración.

Al principio, tienes la satisfacción del deber cumplido, la culminación de una meta; piensas: “he conseguido acabar con este reto, lo he conseguido, ya tengo mi título”, y piensas que te mereces una temporada de relax. Lo malo, es que actualmente, esa temporada de relax se acaba alargando más de lo que a cada uno de nosotros nos gustaría.

Y no es porque nos adaptemos a la buena vida en la que no tenemos obligaciones (habrá quien sí, pero os aseguro que lo normal y lo habitual es querer ocupar tu tiempo con algo con lo que te sientas útil). En la mayoría de los casos, si lo que queremos es encontrar un trabajo, debido a la dificultad para conseguirlo, vemos como pasa y pasa el tiempo y nosotros seguimos sin conseguirlo. Esto nos provoca una frustración enorme.

Una de las peores sensaciones que podemos tener es el no ver nuestro tiempo aprovechado con algo que nos llene, que nos guste y que nos motive.

Este período, por desgracia, actualmente es muy largo. Es realmente largo. Puede durar varios años.

Durante estos años en el limbo, la manera de pensar y de ver la vida de los antiguos universitarios cambia.

  • Algunos se resignan, y acaban acostumbrándose a esos trabajos de baja cualificación, ya sea porque piensan que es “mejor eso que nada”, o porque necesiten dinero, o simplemente por inercia. Cambiar un hábito requiere esfuerzo tanto mental como emocional.
  • Otros pasan años haciendo cursos formándose en su materia, (aquí podrían incluirse también los másteres), pero si la perspectiva no es muy buena, la sensación de que están perdiendo el tiempo y esforzándose para nada es muy frecuente. Ya que la finalidad de estudiar en la universidad es formarse para encontrar un buen trabajo, si al final no lo consigues y pasan los años y las perspectivas no mejoran, terminas pasándolo realmente mal.
  • También hay quien decide cambiar de sector, e incluso estudiar una nueva carrera que les motive más, o que incluso los propios alumnos consideren que ahora mismo tiene más salidas. (Esto es una ruleta rusa: demasiado esfuerzo para un riesgo muy elevado, ¿quién te dice que no te pasará igual que con la carrera anterior?).

 

Las dificultades de la vida adulta

En cualquier caso no hay una respuesta definitiva, ni una opción más válida que las demás.

Una de las cosas más difíciles para el ser humano es tomar decisiones. Es algo terriblemente difícil, ya que nos produce un desgaste mental muy grande. Esto unido a las emociones negativas que nos genera el miedo a lo desconocido, a fracasar o a equivocarnos, muchas veces nos paraliza.

la niña quiere independizarse

 

Por desgracia la vida es, en gran medida, tomar decisiones. Y no sabremos si son correctas o no hasta que no lo hagamos. El refrán “las personas se arrepienten más de lo que no hacen que de lo que hacen” es muy válido. En el futuro, cuando miremos atrás con perspectiva, nos daremos cuenta de que las grandes decisiones que tomamos en el pasado han marcado nuestras vidas y serán el resultado de lo que tengamos entonces.


 

 

Conclusión

Espero que si te encuentras en esta situacion tengas en cuenta los pros y contras de las 7 opciones que todo egresado (curiosa palabra) de la universidad tiene ante sus ojos. Las decisiones importantes se toman durante toda la vida.

Si se te ocurre alguna opción más compartela en los comentarios

Si conoces a alguien que esté apunto de terminar la carrera, o que justo ahora haya terminado, quizá le interese leer este artículo. ¿Por que no compartirlo?

Si tú mismo quieres aportar tu punto de vista, te animo a escribir un comentario.

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Jose

Autor del blog EstoyDeAcuerdo.net. Ambientólogo en paro, emprendedor y blogger. Mi meta es ganarme la vida trabajando en lo que me gusta.

8 Comments

  1. Weee José un día más felicidades por la entrada. Hace algunos años que terminé la carrera y no termino de encontrar trabajo …
    Envío currículos por internet pero básicamente no sale nada interesante y menos en Murcia y uno bueno, se desespera un poco …
    Yo me centro en los idiomas, estoy haciendo un curso de inglés (muy básico pero nunca se me dio bien el inglés y además se olvida). En la Escuela de idiomas estoy aprendiendo italiano tras haber pasado por francés)
    También estoy pasando a limpio relatos que tengo escritos, los quiero juntar imprimirlos y tenerlos en formato físico, aunque aún me quedan un par de ellos…
    Por lo demás, como sabes, aprovecho para hacer teatro, mi sueño desde peque y puedo invertir mi tiempo en ello, experiencia que recomiendo a cualquiera …
    Por último una viñeta de Mafalda que creo que viene más menos a cuento en este caso, y si no, pues al menos sirve para reír que siempre es bueno:
    https://mafalda365dias.files.wordpress.com/2011/12/mafalda-dialectica-1.jpg

    • Holaaa

      Lo de enviar currículos hoy en día no suele dar resultados, pero es algo que hay que hacer. Es lo que se ha hecho siempre y digamos que es como la base, lo que se hace para buscar trabajo en vez de nada. Pero bueno, también, como digo hay que hacerlo, porque, como se suele decir, nunca se sabe.

      Lo de los idiomas para mí es básico, todos deberíamos hablar inglés, como mínimo. Y hablarlo bien. Yo también lo estoy retomando, pero lo que quiero es aprenderlo de verdad… pero claro, hace falta más tiempo (o más esfuerzo).

      Lo de los relatos ya me contarás en qué queda, y bueno el teatro, como afición está muy bien, pero tú sabes mejor que yo que es difícil tener un sueldo digno incuso siendo semiprofesional.

      Qué buena la viñeta, y cierta como la vida misma…

  2. Hola Jose,
    Me parece muy interesante tu post.

    Personalmente, de entre todas las opciones, creo que las mejores son, en orden:
    1) Emigrar a un pais con mayor nivel de vida, para así aprender idiomas, abrir de mente y a fin de cuentas… espabilar
    2) Emprender un negocio. Por desgracia es una tarea muy dificil no apta para taquicárdicos, la incertidumbre puede ser un gran enemigo. Además tener constancia no es tarea fácil. Pero si logras montar un negocio que te apasione, ya tienes la vida en el bolsillo.
    3) Máster: sólo si tienes pensado doctorarte o te apasiona el tema en concreto. Hacer un máster “para aumentar tus posibilidades de encontrar empleo” es absurdo, tirar dinero, y más en España
    4) Tomarse un año sabático: para aprender idiomas y decidir sobre tu futuro

    El resto de opciones me parecen muy descartables.

    Un saludo y ánimo con el blog! Ojalá algún día puedas vivir de esto

    • Muy buenas Ignacio

      Estoy muy de acuerdo contigo. Yo casi que pondría lo de tomarse un año sabático por encima de hacer un máster. Hoy en día hacer un máster no te garantiza nada, aparte de pasar un año o dos más en la Universidad.
      En otros países donde las cosas van mejor que en el nuestro (como Inglaterra o EEUU) es bastante frecuente tomarse un año sabático, pero aquí en España, conociéndonos, nos lo tomaríamos como un año de vacaciones, y no es esa la idea. Como tú dices, hay que seguir formándose y decidiendo tu futuro durante ese período.

      Y personalmente, pienso que todo el mundo debería vivir en otro país al menos durante un período de su vida, casi de manera obligatoria. No solo por aprender un idioma, sino porque al vivir en otra cultura se expande tu mente. Te das cuenta de que tu entorno (tu familia, tus amigos tu ciudad, tu país…) no son lo único bueno, hay más formas de hacer las cosas.
      Y además dejaríamos atrás recelos y miedos, racismo y odios a mi juicio, aún muy presentes en la cultura española, que es bastante cateta y pueblerina mi juicio.

  3. Hola, enhorabuena por tu post, verás termine la carrera hace tiempo y la acabé con ilusión (tenía ya ganas de terminar), echando curriculum; hasta que me llego la desesperación y frustración. Ahora me dedico a los idiomas, voy a presentarme a las oposiciones,…. y bueno con la esperanza de tener algo mejor en el futuro (que eso ni sé sabe), pero aún así no descarto en irme fuera, aquí no hay nada y no llaman nisiquiera para una sustitución y para colmo añaden el filtro del inglés (cosa que no es justa, sobre todo si no has estudiado inglés, veo bien que se sepa y que nos defendamos; pero hemos llegado al punto de que te piden inglés más algo mas), pero bueno, es lo que toca en España y en Murcia la cosa está pésima, asique, ¿alguien tiene un trabajo para mí? Jajajajjaja.
    Vaya rollo he soltado, jajajajaja.
    Saludos José, espero que tengas suerte con tu blog, lo haces muy bien y que se xumplan tus expectativas.

    • Pobre Lucía ¿unas oposiciones? jeje. No quiero desanimarte, así que dale duro si lo tienes claro.

      En cuanto a los currúculums… estás como casi todos, es muy difícil que te llamen, sigue habiendo muchísima oferta de gente para todos los puestos. Es muy difícil pasar la criba.

      Yo te aconsejo que le des caña al inglés, es algo que siempre te va a venir bien, tanto para la oposición como para otros posibles trabajos que te puedan surgir.

      Saludos y suerte 😉

  4. ¡Hola Jose!

    este es un problema que, como muchos otros, también formó parte de mi vida. En mi caso particular, este problema acabó derivando a una crisis existencial, afortunadamente.

    Digo afortunadamente porque si solo hubiese sido un problema nunca lo habría afrontado ni solucionado. Hubiese estado viviendo como tanta gente que conozco que se queja de todo ello, pero nunca da con la tecla correcta o aplicándose parches temporales que nunca cierran la herida.

    De todos los puntos que has puesto, sólo coincido con el de emigrar y tomarse un año sabático, pero con bastantes matices.

    En primer lugar, emigrar únicamente para buscarte un empleo que no encuentras en tu propio país, significa trasladar una realidad que no te satisface a otro lugar. Considero la emigración como un viaje espiritual que va más allá de encontrar un trabajo, ahorrar un poquito y luego volver a tu país. Es un tema bastante complejo pero que he vivido en persona, especialmente en amigos que han emigrado, han hecho una serie de cosas que no les satisfacía en el país de acogida para ahorrar dinero, y han vuelto finalmente a su propio país para seguir haciendo esas mismas cosas. Repito: emigrar por el simple hecho de ganar dinero, ahorrar y volver, es trasladar esa misma realidad de la que saliste un día.

    Tomarse un año sabático estaría perfecto, si acabas conectando con aquello con lo que no te permitía conectar antes. De nuevo, la idea del “viaje espiritual” como reacción y búsqueda de tu propia identidad (pérdoname la palabrería). Tomarse un año sabático para vivir experiencias que luego no se traducen en términos prácticos y te llevan a volver a tu país para seguir haciendo cosas que no te satisfacen es, bajo mi opinión, una pérdida de tiempo y de dinero.

    Hay que aprender a conectar y absorber el contenido de la vida, tanto si eso significa tomarse un año sabático como emigrar a otro país.

    Perdón por la extensión, pero este es un tema que me motiva porque lo he vivido en carnes propias 😉

    • ¡Hola Sergio! ¿Qué tal?

      Estoy de acuerdo contigo en que el principal motivo de emigrar no debe ser conseguir dinero. De hecho para mí, el dinero es secundario. Sí que es cierto que para la mayoría de nosotros (salvo que seamos ermitaños o monjes tibetanos) el dinero es necesario para llevar el nivel de vida, aunque sea mínimo, que nuestra sociedad impone. Pero debe haber algo más que te mueva. Debe moverte ese viaje espiritual que comentas. Tiene que haber algo más, no solo dinero.

      ¿Año sabático? Desde mi punto de vista sí. Además la crisis ha propiciado que los jóvenes se tomen a la fuerza más de un año sabático, pero como digo, ese año solo merecerá la pena si lo aprovechamos para la búsqueda de nuestro lugar en el mundo.

      Y añado que, personalmente me parece muy interesante lo de emprender, pero de nuevo no solo por el dinero, sino por crear algo que aporte valor. Ya que trabajar en algo que te llena también te hace sentirte realizado, más allá del dinero que ganes.

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